sábado, 4 de diciembre de 2010

Scooters del Mundo: Juno, el fracaso de Honda

Es curioso, porque cuando se habla de Honda, todo el mundo la nombra como la marca más fiable de toda la historia del motociclismo, pero claro... siempre hay alguna excepción.

Hoy hablamos del K Juno, el primer Scooter de Honda. 
El K Juno nació en 1954, pero no para competir con Vespa y Lambretta, sino para desbancar a las otras scooters japonesas:  Mitsubishi Silver Pigeon y Fuji Conejo. El Juno calzaba un  motor de 4 tiempos OHV (válvulas en culata), refrigeración forzada por aire y con una cilindrada de 189cc que desarrollaba 4,71 kW a 4.800 rpm. Estaba equipado con un sistema de encendido electrónico, un parabrisas fijo y componentes plásticos reforzados con fibra de vidrio; toda una revolución en el Japón de los '50.
Mitsubishi Silver Pigeon y Fuji Conejo 

Pero en la práctica, el Juno era demasiado caro, el motor se sobrecalientaba en exceso y la carrocería en fibra de vidrio era más pesada de lo esperado. En consecuencia,  la moto era muy torpe y tenía poca potencia... para más inri, sus propietarios se quejaban de un embrague un tanto raro.
Intentaron cambiar su imagen introduciendo mejoras en la ventilación y el embrague, pero ya era demasiado tarde. Su producción duró apenas un año y solo se fabricaron
5.880 unidades. Aún así, el Juno contribuyó a la aplicación de muchas soluciones en los posteriores modelos de Honda, sobre todo en lo que se refiere a electrónica e innovación en materiales plásticos. Por ese motivo,  tiene un lugar especial en la historia de la marca japonesa. 



jueves, 2 de diciembre de 2010

Hudson Hornet Four Door Sedan

Necesitaba un fusible para la Yamaha Tx y me acerqué a un taller de electricidad del automóvil que hay en Cuntis: Talleres Valdés.

Es un taller peculiar. Te puedes encontrar de todo: motos, coches antiguos, coches modernos...  

El cuento es que siempre que paso por allí, practico el "look arround" para deleitarme con los trastos viejos y el olor a tapicerías de sky. 

Después de pagar los fusibles (4 x 1€), en el fondo del taller, pude ver una silueta larga y negra como un tunel de ferrocarril... ruedas de banda blanca y unos cromados impecables, con el capó delantero abierto y un aprendiz de mecánico jurando en arameo con la cabeza enterrada en el motor cuan avestruz de la sabana.

No es el de la foto (no me pareció apropiado sacar la cámara) pero es uno igualito. Un precioso y muy americano Hudson del '53 con matrícula de Madrid (sin letra)

Es un barco... enorme como un día sin pan, dos toneladas y pico de peso y con un vetusto V8 a gasolina. Es una preciosidad. La tapicería es de cuero y el interior rebosa elegancia en cada esquina. El cuadro es una amalgama de relojes cromados y chivatos de colores. 

Ahí va la curiosidad: encima radiador de agua, tiene una placa de bronce donde se especifica la matrícula, el nº de bastidor y el nombre de su primer propietario:  el difunto Marcial Campos, el dueño del Balneario Termas de Cuntis.
 
Que digo yo, anda que no había que tener pasta en 1953 para traerse un bicho de estos desde EE.UU... tendrían el ancho suficiente las carreteras de Cuntis para mover este bicho?

Me hizo ilusión ver de nuevo un trasto que alguna vez vi de pequeño. Pero  hay una cosa que me mosquea: siempre lo he visto en talleres, nunca funcionando...
Salú!

lunes, 29 de noviembre de 2010

La joya de la Corona

El pasado 16 de Julio, el amigo Maño se agenció una Yamaha Tx 750 del '72: un bicho raro del que ya os expliqué algo en el anterior blog. El cuento es que yo la probé y claro... caí en sus redes. Al final, el muy liante se trajo otra de Francia y me la empaquetó (o se la supliqué, ya no me acuerdo)

Al tema: por culpa de la última normativa de emisiones,  a partir del mes de Junio del 2010, todo bicho motorizado que venga de fuera de España, ha de ser matriculado como Vehículo Histórico... con el consiguiente calvario. Despues de muuuchos trámites... (cosas de la  burrocracia) esta semana tenemos cita en el Laboratorio de Vehículos Históricos de Ferrol, para que el correspondiente ingeniero mida las motos y elabore un informe del que nacerá la ficha técnica española.

De momento, nos consolamos ruteando por ahí con las horrendas placas verdes y luchando con el resto de Yamahistas por los pocos repuestos que quedan de esta moto. Ayer mismo me llegó un juego de platinos desde Canadá... originales de la época y a un precio de risa (a ver si aprenden en lamaneta)

Ya os contaremos... salú!