sábado, 1 de enero de 2011

Empezar el año en el fin del mundo.

No es un tópico: ni me gusta la Navidad, ni la noche de fin de año. Me traen a la memoria personas que ya no están aquí y me puede la tristeza. Ayer no salí. Cené como todo quisque y me comí las 12 uvas a su tiempo, pero al acabar, me fui para cama: una peli y a sobar.

Me levanto a las 9 y media, lo bastante temprano como para desayunar con calma, prepararme bien y no encontrarme en la carretera a los que vuelven de farra. Pillo la mochila:, le meto un bocata de tortilla de ayer, algo de fruta y un par de botellines de agua. Me enfundo en la ropa de moto y carretera. 


11.30 de la mañana, salgo de Cuntis dirección a Costa da Morte. Despues de unas cuantas curvas, el motor de la Yamaha ya rinde como es habitual. 12.30 de la mañana,  primera parada en Noia. Hace escasos 15 min que me he cruzado con un coche... creo que es el 3º o el 4º en toda la mañana. 

Pregunto a un paisano para asegurarme:
-¿para Fisterra?
-Sigue, sigue que vas ben!

Luce el sol, la temperatura ronda los 11º y la Yamaha suena como un bicho bravo. La carretera es toda para mi. A las 2 de la tarde me acerco al faro de Louro y tumbado al sol, me cepillo la tortilla, un poco de jamón y la fruta. Será mejor arrancar... se está tan bien que me estoy quedando sopa.

2.30 de la tarde. Me acabo de cruzar con una concentración de caravanas HYMER todas del mismo color: GRIS (creo que el ser humano se ha vuelto, irremisiblemente, el animal más gilipollas del planeta) 

2.45 de la tarde: parada en Ézaro para ver una vez más la cascada del rio Xallas, que como es habitual y por culpa del embalse solo deja ver unos tristes hilos de agua resbalando por sus piedras. Al fondo, se puede ver la isla de Lobeira



3.15 de la tarde. Faro de Fisterra. Este sitio tiene algo distinto... aquí se respira una mezcla de paz y nerviosismo que me resulta difícil de explicar. Hay fuerzas que te invitan a quedarte y a huir al mismo tiempo. El cabo de Finisterre te atrae y te repele... 10 minutitos tumbado en una piedra, unas fotos de las zapatillas de los peregrinos y de nuevo en ruta. Me quedan solo dos horas y media de sol, así que no puedo recrearme mucho con las vistas.


Lleno el depósito en Fisterra capital y camino de vuelta, paro en la Lagoa de Louro para tirar unas fotos. Si no fuera que tengo prisa...



6.30 de la tarde. Despues de 280km de curvas y más curvas ya estoy en casa. No me duelen los brazos, ni los hombros... pero oye, el culo no lo aguanto jajaja. El camino de regreso -unos 140km- han ido del tirón y las piernas pedían descanso.

La Navidad no me gusta... me pone triste, pero por lo menos estas horas de moto por a Costa da Morte han sido como un bálsamo.


Despues de esta experiencia de carreteras con muchas curvas y  sin coches ni camiones, declaro el día 1 de enero, como el mejor día del año para andar en moto. 

5 comentarios:

  1. Pero que mono que me has metido!!! Ahora siento la necesidad de hacer kilómetros jeje..

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  2. Pues oye, me lo pasé teta!! eso si, a última hora, el culo parecía una tabla...

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  3. A mi me pasa algo parecido con la navidad,no tan radical pero ya no me gusta salir en nochevieja.Creo que es un plan muy bueno irse de rulo,sobre todo un día soleado y si no tienes compromisos con nadie es fenómeno .Feliz año a todos y saludos

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  4. Que pasada de blog, lo miraré de vez en cuando.

    Mirad que foro más chulo, sobre todo el squadra corsa:

    http://vespilles.forosactivos.es/

    Fernando.

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